Dinero guardado para no decidir con pánico
Todo iba normal hasta que algo pasó:
No hace falta una tragedia para descuadrar el mes. Basta un imprevisto sin nada guardado: toca pedir prestado, posponer gastos, o decidir con presión. No es mala plata — es falta de colchón.
Un fondo de emergencia no resuelve todo. Pero te da tiempo, margen y mejores opciones.
Dinero reservado únicamente para lo inesperado: una urgencia médica, una reparación necesaria, un mes con menos ingreso.
No es para:
Mete tus números. Las tres etapas se ajustan en tiempo real.
Ajusta la meta, lo que ya tienes y los meses. Te muestra el aporte mensual.
Los números y ejemplos son ilustrativos. No representan a ninguna persona en particular.